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La "lingua franca" de la ciencia

El mundo de hoy está fuertemente marcado por lo que se conoce como la globalización, proceso que brinda oportunidades para el desarrollo tecnológico y la transferencia de conocimientos a través de fronteras internacionales. En este panorama de globalización y desarrollo internacional, un vínculo comunicativo resulta totalmente necesario; y el idioma elegido a nivel mundial es el inglés, idioma global o lengua franca actualmente.


Una lengua franca (término que deriva del latín lingua franca) es una lengua que utilizan las personas que no comparten un mismo idioma para lograr un entendimiento común. Indudablemente, el inglés se ha convertido en una lengua universal que le permite a toda la comunidad científica compartir ideas, descubrimientos, opiniones e incluso participar y colaborar en proyectos de investigación internacionales.


Sin embargo, históricamente el inglés no siempre dominó la literatura científica. Muchos textos científicos fundamentales de hace 100 o más años están escritos en alemán, ruso, japonés o chino, entre otras lenguas. ¿Qué propició entonces este cambio? ¿Por qué en la actualidad el inglés es el idioma por excelencia de la ciencia?

Según explica Michael Gordin, historiador de la Universidad de Priceton en Estados Unidos, "hacia los años 50, el inglés representaba cerca del 50% de los textos publicados en ciencias naturales, y Rusia ocupaba el segundo puesto con cerca del 20%. Pero fue recién en los años 70 que el inglés despegó como idioma de la ciencia y que se vio un retroceso marcado de los textos en ruso, francés y chino, hasta el punto en que hoy, aproximadamente más del 90% de las publicaciones de élite de ciencias naturales son en inglés".


Godin señala que si analizamos la literatura científica a partir del año 1880, podemos comprobar que cerca de un tercio de las publicaciones científicas era en inglés, otro tercio en francés y otro tercio en alemán. Sin embargo, a principios del siglo XX se observa una caída del francés, así como un leve crecimiento del inglés y una rápida expansión del alemán. Posteriormente, como consecuencia de la Primera y la Segunda Guerra Mundial, muchos científicos alemanes tuvieron que emigrar, instalándose la mayoría de ellos en países de habla inglesa, lo que favoreció que el inglés cogiera fuerza y se convirtiera en el común denominador que conocemos en la actualidad.



Para profundizar más en este tema, se pueden consultar los siguientes enlaces:

https://metode.es/revistas-metode/article-revistes/la-lingua-franca-de-la-ciencia-2.html

https://www.bbc.com/mundo/noticias-49610224


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